viernes, 28 de diciembre de 2012

Los ocho peligros de los que protege Tara



1.- El miedo del león de la arrogancia (o sobreestima de sí mismo)
El rey de los animales está bajo la marca del orgullo, y los pequeños animales tienen miedo de él. De la misma manera nosotros debemos tener miedo del orgullo que nos hace despreciar a los otros y arriesga de hacernos renacer entre los dioses. Ciertamente los dioses (devas) gozan de una gran felicidad, pero esta 

felicidad no es la Liberación y el ciclo de la transmigración (sâmsara) no se ha terminado para ellos.

2.- El miedo de la serpiente de los celos
Lo mismo que las serpientes tienen su nido en los agujeros y no salen de ellos más que para picar, de la misma manera, los celos, que tienen su nido en la ignorancia, no soportan los bienes y las cualidades de los demás. Los celos hacen renacer en el lugar de los titanes o de los semi-dioses: estos se envidian entre si y se baten sin cesar.

3.- El miedo del elefante de la ignorancia
Por lo mismo que hay que controlar al elefante para que se vuelva útil, así debemos ser vigilantes hacia nuestro mental que por ignorancia nos hace acumular numerosas negatividades y pude hacernos renacer entre los animales.

4.- El miedo del océano del deseo-apego
Erramos en la existencia como náufragos en el océano: estamos en las tormentas y sufrimos el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte. Y sin embargo estamos firmemente atados a esta vida y a sus condiciones desastrosas. Este deseo-apego es característico de la condición humana: si no es superado, el riesgo es el de renacer en el mismo estado una y otra vez.

5.- El miedo de las cadenas de la avaricia
Estamos nosotros encerrados en el samsara como ladrones en prisión, y en lugar de buscar la Liberación, nuestras almas se apegan a todos los bienes de este mundo que son otros tantos obstáculos sobre el camino de la Budeidad. La avaricia hace renacer en los pretas o espíritus hambrientos.

6.- El miedo del fuego del odio
El fuego del bosque destruye todo si el viento lo favorece; de la misma manera el odio tiene el poder de destruir en nosotros todos los potenciales positivos que no han sido consagrados al bien de todos los seres. El odio hace renacer en el lugar de los demonios en los infiernos más profundos.

7.- El miedo del fantasma de la duda
Las dudas y los puntos de vista cambiantes nos vuelven irresolutos en el sendero de la Liberación: semejantes a fantasmas, estos puntos de vista nos provocan miedo y perturban a la vez nuestros cuerpos y nuestras almas.

8.- El miedo del ladrón de los puntos de vista falsos
Como los ladrones en la orilla de los caminos, los puntos de vista falsos, tales como el hecho de no creer en la ley de la causalidad o de creen en la existencia intrínseca de los agregados, nos esperan para quitarnos los puntos de vista justos y perdernos en el camino del despertar.

 Om Taare Tuttare Ture Mama Ayuh Punya Jñana Pushtim Kuru Svaha
Imagen by Sue Halstenberg 

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