lunes, 18 de febrero de 2013


Ahora bien, si vais a un huerto y acercáis hacia vosotros la  rama de un manzano y comenzáis a morder una manzana sin arrancarla del árbol, tenéis otra sensación diferente: sentís que este fruto está vivo, y sentís una plenitud, una alegría que el árbol mismo os transmite, porque está unido a la tierra y al cielo y extrae fuerzas 
de la tierra y del cielo. Mientras coméis, estáis directamente en contacto con una corriente de energías
puras. Por mediación de su fruto, el árbol os ha puesto directamente en relación con el universo…

Omraam Mikhaël Aïvanhov
Imagen by NicoleSamlinski

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