miércoles, 17 de abril de 2013

Avalon fue conocido como “el Más Allá” del mundo celta, la tierra de las manzanas, como la tierra hiperbórea donde el paraíso es eterno. No en vano es conocida como “la Isla de la eterna juventud”. Su alma traspasa la tuya y te insufla en tu corazón el coraje necesario para batallar con el mundo entero. El rey 
Arturo fue llevado a esta Isla por tres sacerdotisas (en algunas tradiciones nueve), para curar sus heridas… pero esta tierra cura, sobre todo, las heridas del alma.

Para los antiguos era considerado “el Más Allá”, habitado por seres especiales, llamados hadas o dioses, que podían aparecerse y mezclarse, en algunas ocasiones, con los simples mortales. Este más allá podía ser cualquier sitio: un río, una colina, un bosque, o un castillo encantado. Su posesión más valiosa, su esencia infinita, era oculta a los ojos de los simples mortales. Como mortal podías acceder a este mundo por un instante, por días u horas, y toda tu estancia en el más allá, en el Avalon, al regresar al mundo de los humanos se habría multiplicado por mil. Un día en este lugar, era un año perdido en el reino de los humanos, y un año en el más allá, era la pérdida de un siglo a tu regreso a tu realidad cotidiana.

Muchas veces, por la noche, este más allá aparecía ante tus ojos si tu pureza infinita podía rendir pleitesía a los seres que allí habitan. Así, podrías dormir en tu castillo encantado y que todo se hubiera esfumado al despuntar el alba.

La tradición nos cuenta que fue una isla en medio de las marismas, donde se rendía culto a La Diosa. Considerada una de las tres islas sagradas en el mundo celta. La Isla de Iona, la isla de Mona y la Isla de Avalon. Sus sacerdotisas ejercían el dominio sobre esta sagrada tierra (la Madre Tierra) y por eso se considera de poderosa y fuerte energía femenina.

En su territorio fue forjada Excalibur, que nos recordará al tesoro que traían los Tuata de Dana de una de sus islas mágicas (la espada de Nuadu, la contestadora), aquella que contestaba protegiendo a su portador de cualquier golpe del enemigo…

Cuántas leyendas, cuántas historias… y de ellas, ¿qué queda en la actualidad? En Avalon pervive la magia sagrada impregnada en la tierra que según dicen fue encantada por los antiguos druidas (con cantos entonados durante los trescientos sesenta y cinco días de un año, sin descanso durante las veinticuatro horas que dura cada día).

Viajes sagrados

No hay comentarios:

Publicar un comentario