jueves, 18 de abril de 2013

Diosas celtas: Morgana Ahora

La literatura cristiana convirtió a Morgana de Diosa Soberana en bruja malvada. Zimmer Bradley la rescata como sacerdotisa, mujer sagrada, consagrada a la Diosa. En estas historias, está muy lejos de ser dueña de su destino aunque lo intuye y lo acepta-, ya que continuamente es golpeada por la fatalidad. Sin embargo, ella se repone a todo ello con fortaleza y en algún momento de su vida llega a ser feliz, con lo que le ha 
tocado en suerte. El patriarcado la ha obligado a ceder su poder al hombre, pero al ingresar al convento y ver la imagen de María, piensa que tal vez la Diosa no ha sido derrotada y todo el sufrimiento de su vida se torna con sentido.
A nivel mítico, Morgana comparte sus atributos con la Dama del Lago, y constituye un arquetipo absolutamente vigente en la psique de la mujer moderna, aunque olvidado y relegado en lo más profundo de nuestra sombra: el de la mujer completa en sí misma, que no necesita tener un hombre a su lado para ser quien es.
Resulta muy beneficioso invocarla cuando necesitamos morir a los esquemas dependientes que nos impone la sociedad y renacer con energías suficientes para enfrentar a todo aquello que se opone a que seamos tal y como nos pide nuestra auténtica identidad.
Cuando Morgana se manifiesta en nuestra vida es para invitarnos a recuperar la soberanía sobre nuestra propia vida, a convertirnos en las dueñas de nuestro propio destino. Es común encontrar a muchas morganas condenadas a vivir en la sombra, por temor a que, al igual que a ella, se la convierta en una bruja malvada y se la margine.
El poder de Morgana reside en sobreponerse, una y otra vez, a todos los golpes de la vida, por duros que sean. Encontrarla en nuestro interior equivale a encontrar esa dimensión en nosotros mismos que vuela por encima de las circunstancias en pos de un objetivo superior, conscientes de que existe un universo infinito, en el cual la muerte es solo una transformación, un cambio de forma, seguras de que nuestro destino está escrito a medias entre la divinidad y nosotras mismas.
Si te identificas con ella, en este momento de tu vida, significa que es hora de preguntarte a quién has estado regalando tu propio poder, a quién has estado beneficiando con tu esfuerzo y tus conocimientos para que obtenga sus logros, posponiendo los tuyos.
Sandra roman

La idea de Morrigan, como la diosa oscura a menudo asusta a la gente. Ella es vista como la Diosa Oscura, la diosa de la guerra. Principalmente vista como una diosa de la guerra y el amor. La muestran a menudo una mujer poderosa, una Guerrera, una protectora de sus hijos, una madre ferozmente protectora que vendrá en tu ayuda en los momentos buenos y malos. Ella te prestará fuerza cuando estás abajo, y ella traerá una energía potente, con ella, te permite saber que no estás sola. Ella es la diosa guerrera, y ella es el símbolo de la fuerza que reside en las mujeres que son portadoras de los niños y las curanderas de la tierra, Morrigan es el signo de nuestra fuerza. La diosa del poder de las mujeres.
Shalimar
Imagen Jessica galbreth

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