lunes, 1 de abril de 2013

Mi declaración de autoestima


Yo soy yo.
En el mundo entero no hay nadie que sea exactamente como yo. Hay personas  que tienen cosas que se me parecen, pero nadie llega a ser exactamente como  yo. Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque sólo  yo lo elegí.
Soy dueña de todo lo que me constituye: mi cuerpo y todo lo que mi cuerpo  hace, mi mente y con ella todos mis pensamientos e ideas, mis ojos y también  las imágenes de todo lo que ellos ven, mis sentimientos, sean los que fueren  (enfado, júbilo, frustración, amor, desilusión, entusiasmo); mi boca y todas las palabras que de ella salen (corteses, dulces o ásperas, correctas o incorrectas), mi voz, áspera o suave, y todas mis 
acciones, ya se dirijan a  otros o a mí misma.
Soy dueña de mis propias fantasías, de mis sueños, mis esperanzas y mis miedos.
Son míos todos mis triunfos y mis éxitos, mis fallos y mis errores.

Como soy dueña de todo lo que hay en mí, puedo relacionarme íntimamente  conmigo misma. Al hacerlo, puedo amarme y ser amiga de todo lo que hay en  mí. Entonces puedo trabajar toda yo, sin reserva, para mi mejor interés.

“Sé que en mí hay aspectos que no entiendo, y otros que no conozco, pero  mientras me acepte y me quiera puedo, con ánimo valiente y esperanzado, buscar las soluciones a los enigmas y las maneras de saber más cosas de mí  misma.” 

Todo lo que miro y digo, cualquier cosa que exprese y haga, y todo aquello  que piense y sienta en un momento dado, soy yo. Todo esto es auténtico y  representa dónde estoy en ese momento del tiempo.
Cuando más adelante evoque qué aspecto tenía y cómo hablaba, lo que decía y  lo que hacía, cómo pensaba y sentía, algunas partes pueden parecerme fuera  de lugar. Puedo descartar lo que no me viene bien y conservar lo que me  parezca adecuado, e inventarme algo nuevo que reemplace a lo que haya
descartado.

Puedo ver, oír, sentir, decir y hacer. Tengo los recursos para sobrevivir,  para estar próxima a los demás, para ser productiva, para encontrar sentido  y orden en el mundo de las personas y las cosas que existen fuera de mí.

“Soy mi propia dueña, y por lo tanto puedo hacerme a mí misma.”
Soy yo, y estoy bien tal como soy.

Virginia Satir
Imagen Lindy Longhurst 

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