miércoles, 13 de noviembre de 2013


Existe otro modelo de heroína, es la mujer que permanece en una encrucijada, sin claridad acerca de lo que siente, o incómoda para tomar decisiones, o sin querer tomarlas porque no quiere abandonar ninguna de las posibles opciones. Suele ser una mujer brillante, llena de talentos. Puede esperar años en la encrucijada, antes de que se haga consciente de que la vida le está pasando de lado.
Así pues, las mujeres necesitan convertirse en heroínas que toman decisiones en lugar de ser pasivas, o 
víctimas- mártires, movidas por otras personas o por las circunstancias
Cada vez que se encuentra en una encrucijada y debe decidir qué hacer. Hacer un alto para clarificar sus prioridades y motivaciones, así como las posibles salidas de una situación. Ver cuáles son las opciones, cuál sería el coste emocional. Basándose en lo que es y lo que conoce, debe tomar una decisión sobre el camino a seguir. Este debe ser un “CAMINO CON CORAZON”. Debe ver cada elección en la vida con un pensamiento racional, pero basar después la decisión en si el corazón puede estar de lleno en aquello que se decide o no.
Frecuentemente, cuando una mujer se enfrenta a una elección del tipo “una de las dos cosas” que va a afectar mucho su vida, alguien externo a ella la está obligando a decidirse: “Cásate! ¡Ten un hijo!, ¡vende la casa!, ¡cambia de trabajo!
“Para ser alguien que toma decisiones, necesita insistir en tomarlas a su debido tiempo, sabiendo que se trata de su vida y que es ella la que habrá de vivirla con todas sus” consecuencias.
Shinoda Bolen
Imagen Christian Schloe

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