viernes, 22 de noviembre de 2013


LA TERCERA TAREA CHAMÁNICA VACIAR LA MENTE PODER DEL VERDADERO CONOCIMIENTO
II. LOS CINCO MAESTROS SAGRADOS EN EL VIAJE DE LA VIDA
La vida es un viaje cuya ruta es esencialmente la misma para todos, aun cuando partimos de diferentes escenarios y con diferente equipaje. Todos nacemos y morimos, y la mayoría recorremos el ciclo completo: desde el nacimiento, pasamos por la infancia, la pubertad y la madurez, hasta llegar a la muerte.
Para ser sabios debemos conocer cómo se formó nuestra psiquis, cómo fue herida, cuáles son sus dones. Y 
cómo curar lo que nos impide ser en plenitud. Nuestras heridas y nuestros dones son la materia prima de la iluminación. Cuanto más conscientemente la procesemos, más nos acercaremos a la realización de nuestro potencial psíquico. Las respuestas anidan en nuestras propias historias personales. La historia de cada uno se desenvuelve en ciclos naturales, y cada ciclo tiene su maestro:
Nacimiento la madre;
Infancia, el padre;
Adolescencia, el propio yo;
Madurez, la sociedad;
Vejez, el universo.
Nuestra vida, única e irrepetible, nos muestra nuestra relación particular con cada uno de estos maestros y con las demás personas. De estos cinco maestros sagrados aprendemos toda la sabiduría personal que necesitamos. Lo sepan o no, estos guías en el viaje de la vida son decisivos para nuestro desarrollo personal. Son nuestros espejos. De ellos aprendemos las formas espontáneas de ser y de reaccionar ante los desafíos de la vida, a las que llamaremos instintos. Muchos circulamos por la vida sin los saludables instintos que nos permiten vivir con amplitud. La mayor parte del sufrimiento y de la aflicción en nuestras vidas, ciudades, países, mundo, se origina en la insuficiencia drástica de los instintos que componen una vida humana natural y plena.
Por todas partes veo niños heridos que pugnan por existir. ¿Cómo hemos arribado a tantas heridas? La historia moderna nos cuenta todo acerca de las guerras mundiales, de Corea, Vietnam, etc., pero ¿quién nos cuenta de las guerras de la infancia que todos hemos afrontado en nuestra lucha por la libertad? Todos hemos vivido las guerras de la infancia.
Descubrir lo que nuestros maestros de la vida nos dieron y dejaron de damos es un asunto de vida o muerte. Qué instintos, qué habilidades liberadoras recibimos, y qué condicionamientos limitadores, de esos que nos programan para ser menos de lo que somos. Si fuimos afortunados y recibimos conocimiento y sabiduría esencial, sentimientos y energías adecuadas para cada etapa, es probable que nos arreglemos con gracia y prontitud ante los desafíos de la vida cotidiana. Lo que para muchas personas es una batalla, una lucha, para nosotros es una danza, un juego.
Pero, ¿A cuántas personas vemos que realmente lo pasen bien y vayan danzando por la vida? Si no recibimos lo que necesitábamos, las cosas no vienen de manera natural, tenemos que pensar acerca de todo. Cuando el conocimiento es instintivo, la duda y la vacilación son innecesarias e inadecuadas.
En general estamos muy lejos de tener el más mínimo sentido de los papeles sagrados que desempeñamos en la vida de otras personas.

Gabrielle Roth Enseñanzas de una chamana urbana
Imagen Freydoon Rassouli

No hay comentarios:

Publicar un comentario